zizek

"Si buscas aquello que en la realidad es más real que la realidad misma, busca en la ficción cinematográfica".

2 sept 2014

28 abr 2014

Sólo me ves fumar





                        El tabaco es lo mejor que me pasó en la vida

Anhedonia


El tiempo vuelve a pasar
pero no hay primavera
en Anhedonia.
El tiempo vuelve a llorar
pero no hay primavera
en Anhedonia

Y aunque las luces son suaves
y el cine está aquí
no hay nada que hacer
de noche no pasa nada

Nada más que el tren

Porque la noche es tan suave
y el tiempo feliz
no tengo que hacer maletas
no siento nada

Ella es bailarina



Nuestros sexos se confunden en su boca


Nuestros sexos se confunden en su boca.

Cada parte de la escena se funde para formar una argamasa de fantasía. Nuestros cuerpos, el morbo, los amigos de la infancia, la prohibición, la angustia, la autoridad.
Volvemos a violar la realidad.

A los niños nos gusta jugar a ser grandes a escondidas de nuestros papás. ¿Si jugamos el juego de los adultos nos volveremos adultos? Sigo deseando la infantil ansiedad.
Incapaces de analizar o de renunciar a esta fantasía. Eventualmente crecemos y nos encaprichamos con volver. Deseamos lo que perdimos, nos agarramos a mamá. Como yo, no quiero cerrar esta traidora libreta cuando llegan los sueños.
Como si este dulce embeleso rompiera la realidad.
Dejame en paz, fantasma del pasado. ¿No ves que lo que hacé me duele?7
No existe el nunca jamás, ella tiene cien años. ¿Por qué te emperrás en seducirme
A una falsa libertad que es un canto de sirenas?
Si sabés que es mi drama, mi obsesión
Y sabés que la amo con tierno candor
Con dulzura de niño que besa a su madre
Y a cambio obtiene perversa sodomía interior.

Así que llevate estas visiones, las rechazo
Has sabido elegir el día, de gris e incierta tibieza
para tentarme con imágenes de azarosas orgías
e irreales laberintos
A mi dejame aquí, en mi realidad marchita
de hombre agridulce pero fiel
Con placeres de adulto
y amargo cansancio
Prefiero el palo amargo que sacía
a esos jarabes de nenes que sólo dejan mas sed.

21 abr 2014

Escenarios


Gualeguay es hermosa.

Tiene el misterio de una mujer, impregnado como el perfume de una en cada arista. Sus recovecos, la dicotomía de su aparente superficialidad y su superficial apariencia. Contra lo complicado, maternal, intrincado pero perfecto de sus canales. Delicada en sus caminos, en su actuar. Porque las ciudades actúan.

El primigenio terreno inspira intencionalmente a los hombres a engendrar edificios, que a su vez engendran hombres. Y ladrillo a ladrillo se convierte en un laberinto que guía a quien se interna por los caminos que ella elige. Y te impregna los sentidos como una amante hábil.

Y al final terminas encontrando lo que no buscabas, lo que no veías. Ella guarda celosamente sus secretos detrás de lo vulgar. No todos pueden ver los fantástico de la cara secreta de un pueblo que parece no tener nada. Y ella te lo ha regalado. Porque te ama. Y si sos agradecido, le devolverás el regalo aportándole algo, pasando el testigo, creando. Un hijo, un árbol, un libro.